Las cajas de regalo en las bodas

bodas-malaga-regalos-peluqueriaDesde que tengo uso de razón y memoria, recuerdo que mi madre colecciona cajitas.

Prácticamente le gustan todas: de metal, de cartón, de plástico, de tejidos, de cuerdas…

Y el uso que tengan las cajas le es indiferente: tanto le gustan si sirven para guardar pendientes,  como ropa, relojes, productos de limpieza, cepillos, ropa interior, canicas, clavos y tornillos, y un largo etcétera.

Siendo una caja, ella es la mujer más feliz del mundo.

Esta afición le viene desde pequeñita, y hoy, que ya tiene 67 años, como os podréis imaginar, ha logrado acumular un número importante de cajas.

Tiene colecciones de varios tipos y aunque estamos todo el tiempo explicándole que las cajas no le sirven para nada y le ocupan un montón de espacio, ella sigue a lo suyo, comprando todas las que ve.

Para hacerle un regalo, eso sí, la gente lo tiene muy fácil. Una cajita coqueta es un regalo asequible, fácil de encontrar y con el que quedas bien. Y encima, a ella la haces feliz como una perdiz.

La mayor parte de las cajas las tiene vacías. Otras las tiene además guardadas en el último rincón y ni las recuerda. El resto las tiene expuestas por las distintas habitaciones y muebles de su casa.

De vez en cuando me dice que me lleve unas cuantas porque a ella ya no le caben más. Y yo le respondo que ni hablar, porque al contrario que mi madre, en temas de decoración, soy mini mini minimalista. Adoro los espacios vacíos, ya sean paredes, estanterías, muebles, rincones… Tengo una tendencia compulsiva a quitar trastos de en medio y a tirar a la basura todo aquello que llevo más de dos meses sin usar. En ocasiones me arrepiento de haberme deshecho de alguna que otra cosa, pero en fin.

Y volviendo al tema de mi madre y su colección de cajas, lo que quería contaros es que anteayer estuvimos en la boda de su prima María José.

María José es todo un personaje. Éste del otro día era su quinto marido. La señora tiene ya 70 años y no sabemos cómo se las apaña para cambiar de marido con tanta facilidad. Además, cada vez los consigue más jóvenes. Este último, es de treinta y cinco. Imaginaos: un chico la mitad de joven que ella. Dicen las malas lenguas que todo es por su inmensa fortuna, que atrae a las moscas. Pero yo siempre he creído que ella tiene unas increíbles dotes de seducción y un algo especial para los hombres.

El caso es que María José y Paco (su nuevo y flamante marido treintañero) organizaron una boda por todo lo alto.

A la hora de los regalos, los contrayentes repartieron entre los invitados unas preciosas cajitas de cartón. Unas tenían forma de carroza, otras de smoking y vestido de novia, otras de silla, otras de pirámide, otra decoradas con una mariposa o una especie de encaje blanco o con corazones…

Reconozco que eran lo que se suele decir, una monería.

Dentro llevaban golosinas, pastillas de jabón pequeñitas, bombones, etcétera…

Como podréis imaginar, mi madre quedó prendada de las cajitas, pues de ese tipo aún no tenía en su colección. Así que en cuanto pudo, le preguntó a su prima que dónde las había comprado.

Ella le explicó que las había encargado en RECUERDOS PARA TI, una tienda especializada en ese tipo de detalles para bodas, bautizos, comuniones, y celebraciones del estilo.

Ni corta ni perezosa, al día siguiente mi madre los llamó y les encargó una caja de cada modelo, para tener la colección completa.

Yo le digo que un día debería abrir un museo de cajitas y exponer todas las que tiene. Cobrando un eurito por cada visitante, además, se sacaría un buen dinero…

Lo malo es que seguro que lo invierte en comprar más cajas, y llegará un momento en que tendrá que buscar un almacén para guardarlas.

Os dejo la web por si os animáis: http://www.recuerdosparati.cl/

¿Regalarías oro a una pareja de novios?

Dicen que la hipoteca es para toda la vida mientras que el matrimonio es para unos pocos años, y así parece ser al menos en las últimas décadas, donde hay matrimonios que duran un suspiro mientras la hipoteca la acabarán pagando tus nietos. Aún así las familias que pueden permitírselo, tienen por costumbre regalar tanto oro como propiedades inmobiliarias a los novios, en la creencia más o menos acertada de que ese matrimonio va a ser para toda la vida, como la canción.

Y algunos los son, mientras que otros duran hasta los primeros cuernos y la parte cornuda decide poner fin a esa relación en la que tanto está aportando y tan poco recibiendo, sin darse cuenta que eso precisamente es el amor, y que si te han puesto los cuernos, es porque tu pareja no está recibiendo todo lo que necesita y por eso lo busca fuera de la relación. En vez de hablarlo e intentar ponerle solución, pues se dice que tu pareja es tal o cual, y que se vaya a tomar por culo. Lo normal, vamos.

¿Qué se hace entonces con los regalos? Aquí la casuística es tan ilimitada como ilimitados son los contrayentes, y a veces se devuelven a la familia que los hizo o se los queda el cónyuge que los recibió, aunque no son pocos los casos en los que habiendo mucho oro de por medio, incomprensiblemente desaparece durante la separación matrimonial. Y aquí comienzan los problemas judiciales para beneficio de abogados y demás buitres intervinientes en un proceso de separación en los que no hay mutuo acuerdo de las partes.

Casos hay también de matrimonios pactados entre familias para que los respectivos patrimonios no se diluyan, donde se acuerda que cada uno se busque los respectivos amantes, y se sabe que no va a haber separación posible. Y estos casos son los mejores clientes de una tienda para comprar oro, pues por parte de las familias de ambos novios, se hacen regalos cuanto más caros, mejor.

Y aquí el oro, es el protagonista absoluto.

Hacer regalos a los novios por Internet

Mister monkey y sus excelentes ideas de diseño web.
Un diseño efectivo para vender por Internet.

Hay de todo y de todo debe haber en la vida, incluso personas que por los motivos que sean, no disponen de tiempo para ir a buscar o comprar los regalos para los novios, y prefieren hacerlo por Internet para ahorrar tiempo. Yo soy de esas personas que prefiere tomarse una tarde para pasear viendo tiendas, y acabo comprando muchas cosas para mi independientemente de que compre o no lo que iba buscando para los novios. Suelen ser compras impulsivas de esas que ves algo y decides llevártelo, aunque luego no le des el uso que en el momento de comparlo te pareció tan indispensable, pero eso es otra historia y merecer ser contada en otra ocasión.

Pues esto mismo que a mi me pasa, le pasa a otras personas que compran por Internet, que ven algo que les atrae, algo que les llama la atención y en ese mismo momento lo compran. Reconozco que incluso para mi la tentación es fuerte, pues hay algunos diseñadores de páginas web en Granada, que no se cómo se las arreglan, pero muestran tan bien el producto y ponen que el proceso de compra sea tan fácil y rápido, que es difícil o imposible el no comprar el producto que vende esa página web.

Supongo que ese arte de hacer páginas web accesibles y que inciten a la compra inmediata de los productos en ella expuestos, es algo que con el tiempo se aprenderá a hacer, y lo digo desde la sana envidia de alguien que como yo prefiere las páginas con mucho texto antes que las fotografías y los vídeos, aunque no dejo de reconocer que cuando alguien quiere comprar el producto que sea, una buena fotografía, ayuda un montón a la venta.

Es la típica discusión que siempre he tenido desde que me inicié en la informática: que yo prefiera texto, mucho texto al estilo la wikipedia, antes que fotos, muchas fotos al estilo el resto del mundo -contra mi- añado.

El caso es que aunque me cueste reconocerlo, nunca he comprado por Internet sin ver una foto previa de lo que estaba comprando.